Hagamos un breve resumen de la historia del café en Yemen: en 1450, los monjes sufíes yemeníes descubrieron la bebida estimulante para poder permanecer despiertos y meditar durante toda la noche. Los sufíes compartieron su descubrimiento con los peregrinos, quienes llevaron el café por todo el mundo. Primero a La Meca, y de allí a las metrópolis de El Cairo, Damasco y Estambul. Hacia 1650, el disfrute del café llegó lentamente a Europa y provocó que el café se enviara desde la ciudad portuaria de Al Mocha a todo el mundo. En el siglo XVIII, el monopolio terminó porque muchos países siguieron con la producción de café. Hoy en día, la cuota de exportación mundial del país es solo del 0,1 %. Sin embargo, el café yemení sigue gozando de un estatus muy especial entre los amantes del café microlote. Todos estos antecedentes impulsan a Sheba Coffee a iniciar una nueva era del café yemení. Desde la Wildkaffee Rösterei, estamos muy contentos de presentarles nuestro nuevo café de este país y de traer un pedazo de la historia del café árabe a Alemania.



