La Coffea, como se conoce a la planta de café en los círculos especializados, procede originariamente del África tropical, más concretamente de Etiopía, donde fue descubierta en el siglo IX. La Coffea es, en efecto, una planta muy sensible y sólo crece en condiciones climáticas óptimas.
Las plantas crecen mejor en los países cercanos al ecuador. Por ello, las regiones y países situados alrededor del ecuador se conocen como el cinturón del café. Las zonas de cultivo tienen un clima tropical húmedo. Esto asegura un excelente crecimiento y un rápido período de floración.
Las dos variedades más importantes son la Coffea Arabica y la Coffea Canephora (Robusta). De hecho, existen otras variedades que crecen silvestres en los bosques etíopes o en jardines privados. Sin embargo, las variedades Arabica y Robusta son las más comunes de la planta del café.